La maniobra sucedió en Iquique, en la etapa que unió Antofagasta con esa región chilena. El lÃder en la competencia de autos, el francés Stephane Peterhansel, no midió las consecuencias y en un espejo de agua nunca dejó de acelerar.
El galo no se percató de que un motociclista intentaba sacar su moto del agua y, en esa lucha por sacar su máquina, se encontró con el auto de Peterhansel, que ni siquiera se detuvo tras rozar al desahuciado piloto que querÃa seguir la competencia.
Tras el final de la etapa llegó el esperado pedido de disculpas del francés, aunque la organización decidió no suspenderlo luego de la arriesgada maniobra.