El Parque Cambá Cuá fue el lugar donde se revivieron los repiques de los tambores llamando a la cofradÃa de San Baltazar y a los vecinos a congregarse para iniciar la cabalgata de los Reyes Magos, iniciativa de la escritora Marlily Morales Segovia y auspiciada por la SubsecretarÃa de Cultura, Turismo y Deportes de la Municipalidad de Corrientes.
Promediando el atardecer la convocatoria surtió efecto y cientos de personas, en especial padres con sus niños, se congregaron en la explanada del Salón Adolfo Mors, a las orillas del zanjón del antiguo arroyo Salamanca, donde la cofradÃa de San Baltazar ataviada con ropajes afros y ritmos de candombe ofrendaron sus canciones al santo negro.
Luego, varios conjuntos musicales iniciaron el espectáculo musical de partida de la cabalgata, con las imágenes escultóricas de autorÃa de Marily Morales Segovia como fondo. Los reyes integrados por ex combatientes de Malvinas ataviados con los trajes de la tradición religiosa, entregaron golosinas y juguetes a los niños en su recorrido.
“Esta es la recuperación de una tradición como son las celebraciones de San Baltazar y la incorporación de una nueva, que esperamos se transforme en una costumbre, como lo es la Cabalgata, algo que el intendente Camau EspÃnola marcó como polÃtica cultural a recuperar para todos los correntinos y a la vez como un atractivo más para el turismo en la ciudad”, expresó el Subsecretario de Cultura, Turismo y Deportes Facundo Palma al momento de graficar lo que estaba sucediendo.
Por su parte Marily Morales Segovia rescató las iniciativas “como una manera de no perder las raÃces de nuestra ciudad, con sangre guaranà y negra, además de la española, por lo que le agregamos una costumbre propia de España como lo es la Cabalgata, donde los Reyes Magos van a adorar al Niño Dios, que es el fin de todo este tipo de celebraciones”.
En tanto Osvaldo Caballero, de la cofradÃa de San Baltazar resumió la celebración como “una costumbre que la mantenemos año a año, que se perdió durante algunos años, los negros se fueron mestizando o muriendo y la imagen del santo se mantuvo en el barrio, hasta que la rescatamos y volvimos a sacarla, e iniciamos desde hace un tiempo la recuperación de la traición, añadiéndole lo propio de nuestra cultura guaranà y afro”.