"Nuestro SHOW es una obra de arte que derrama calidad y alegría que solo ARA BERA y los comparseros podían producir"
Es como ver una película de su historia. Una enorme sucesión de recuerdos recreados con acierto.
IMPACTANTE por su lujo, su dinámica, sus secuencias sin baches, su ritmo vertiginoso, su permanente variación temática sin desniveles entre sus cuadros; su musicalización adecuada; sus bailes, sus desplazamientos multitudinarios sin producir choques o enredos entre las personas y sus vestuarios, con ingresos a tiempo y salidas limpias, como si lo hubieran ensayado por años, hasta los que no se acuerdan lo que deben hacer lo disimulan; ocupan bien los espacios; la actuación de los comparseros es comparable a la de profesionales del teatro; se los ve orgullosos y gozando de lo que hacen, en una permanente actitud de agradar a su público, se siente, lo trasmiten, llegan, conmueven, nos hacen llorar, gritar, aplaudir, saltar, cantar. La dignidad y profesión de los históricos mezclada con la potencia de los jóvenes demuestra la trasmisión de la cultura y su continuidad asegurada que se confirma con la actuación de los Araberacitos. Es una escuela de arte con maestros y alumnos bien aprendidos Cuando cantan el cumpleaños feliz se anudan nuestras gargantas. Cuando bajan la escalera enfrentando al jurado es como una catarata humana que se derrama sobre la platea y una sucesión de detalles que no alcanzan los ojos para verlos. Aparece entonces en escena un batallón pulcro y disciplinado que comienza a ejecutar sus instrumentos en armonía con desplazamientos coreográficos como si tuvieran puesto el mismo chip. Se aprecia la variedad instrumental. Con el trabajo de los agogós comienzan a demostrar que se animan a superar lo rítmico para entrar en lo melódico; mas adelante avanzan los rocares frente al jurado y demuestran que, además de gracia y belleza, tienen una partitura en su memoria y seguridad en la ejecución; el turno de las cajitas al pie del escenario asombra con su enlace a la distancia del resto y el dominio de su repiqueteo impacta como si estuvieran leyendo música; en todo momento se aprecia sincronía y afiatamiento profesional, seguridad y precisión en la marcación, en los cortes y la armonía del conjunto; se escuchan los matices, se aprecian los solos –incluyendo el ulular de las cuicas y se nota aún mas cuando bajan la potencia general para que estas se distingan; se diferencian los ritmos y las tonalidades de los graves; es una cátedra magistral de la Universidad del Sonido como todos queremos escuchar y ver, incluyendo los competidores que registran todo para demostrar el año que viene que son alumnos obedientes y respetuosos del rumbo que se les marca.

Por último, pobres jurados, es inhumano someterlos a que resuelvan todo con tan poco tiempo. Yo estoy sentado a su lado y quedan absortos, asombrados, se nota superada su expectativa y se deben sentir revalorizados al pensar que los eligieron para evaluar semejante nivel de espectáculo.

Gracias chicas y muchachos comparseros. Gracias veteranos comparseros que trabajan el detrás de escena para que esto sea posible. Gracias Dios por haberme permitido verlo una vez mas. Después de gozar esto ya estoy a tu disposición.